El pesto es una de las salsas más aromáticas de la cocina italiana. Su color verde intenso y su sabor herbáceo lo hacen inconfundible.
La clave de un buen pesto es usar albahaca fresca, no marchita. Las hojas deben estar firmes y de un verde brillante. Lávalas y sécalas bien antes de usarlas.
El aceite de oliva virgen extra aporta el cuerpo y el sabor. Añádelo poco a poco mientras triturar para que se integre sin calentarse, ya que el calor puede alterar el color y el sabor.
El queso parmesano y los piñones dan el toque final. Si no tienes piñones, las nueces son una buena alternativa. En Pastissima preparamos nuestro pesto con la albahaca más fresca disponible.


