Recalentar pasta puede parecer sencillo, pero hacerlo mal puede dejarla seca o pegajosa. El truco está en añadir un poco de humedad y calentarla de forma uniforme.
Para pasta con salsa cremosa como Alfredo, añade una cucharada de leche o crema y calienta a fuego medio-bajo en una sartén. Remueve suavemente hasta que la salsa recupere su cremosidad.
Para pasta con salsa de tomate como boloñesa, un poco de agua caliente ayuda a reactivar la salsa. Tapa la sartén unos minutos para que el vapor haga su trabajo.
Evita el microondas a máxima potencia, ya que cocina la pasta de forma desigual. Si lo usas, calienta en intervalos cortos y remueve entre cada uno.
